La Paz de Dios

jueves, 10 de enero de 2008

Los Dones del Espíritu Santo

Los Dones del Espíritu Santo son regalos de Dios y, como dice Jesús, los da a quienes se los piden. Sirven, principalmente para empezar a vivir en esta vida, la vida del Reino de Dios. Los Dones son como un filtro que se pone entre lo que nace desde el fondo de la persona y lo que se presenta al exterior. De la misma manera, sirven como una barrera protectora entre el exterior y el alma.
Son siete: Sabiduría, Fortaleza, Consejo, Amor, Discernimiento, Ciencia y Santo Temor de Dios.
SABIDURÍA:
Es el primero que señala Isaías. La Sabiduría es "más valiosa que el oro y la plata", es el don de conocer los misterios maravillosos de Dios, su amor, su grandeza, su preocupación por nosotros....
Es el gusto por lo espiritual, la capacidad de saciar la necesidad de saber cuando se conecta con la Fuente. La capacidad de hablar sin herir pues es la voz del Espíritu. La capacidad de obrar con el otro según la medida de Dios.
Todo ello hace que dejemos de hacer para ser admirados o para recibir agradecimiento, sino por el placer de ser Dios en nosotros.
Nos permite apreciar lo que vemos, la Obra Divina.
Dice la Sabiduría, (Prov. 8,12):
"Yo, la Sabiduría, tengo conmigo la discreción, poseo la ciencia y la cordura.
La soberbia, la arrogancia, el mal camino, la boca perversa, la detesto.
Mío es el consejo y la habilidad; mía la inteligencia, mía la fuerza.
Por mí reinan los reyes y los jueces administran justicia.
Por mí reinan los reyes y los jueces administran justicia.
Por mi mandan los príncipes y gobiernan los soberanos de la tierra.
Amo a los que me aman, y el que me busca me hallará."
FORTALEZA:
Es el Don que el Espíritu Santo concede al fiel, ayuda en la perseverancia, es una fuerza sobrenatural, especial, para realizar lo que Dios quiere de nosotros. Nos ayuda a poner una barda de piedra, un alcázar, una fortaleza alrededor del Alma, para protegerla del mundo, y en sentido inverso, nos da la fuerza de Dios para lograr cosas extraordinarias, pero única y exclusivamente para mayor Gloria de Dios.

Nos sostiene en la noche oscura del Alma, mientras atravesamos el velo del karma, en las dificultades, en nuestras debilidades, ayudándonos a cumplir la voluntad de Dios.

En sus salmos, (Sal 17, 1-3) el Rey David nos enseña:
"Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador.
Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío,
mi fuerza salvadora, mi baluarte.
Invoco al Señor de mi alabanza y quedo libre de mis enemigos."
CONSEJO:
Hermoso Don!. Sólo imaginemos tener a cada momento el Consejo Divino de qué decir, hacer, sentir, pensar o callar y que sea exactamente lo que está en la voluntad de Dios?Como dijo el Rey Salomón en Proverbios 2:

"Hijo mío, si tomares mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ,
Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; si inclinares tu corazón a la prudencia;
Si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz;
Si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros;
Entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el conocimiento de Dios.
Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.
Él provee de sólida sabiduría a los rectos; es escudo a los que caminan rectamente.
Es el que guarda las veredas del juicio, y preserva el camino de sus santos.
Entonces entenderás justicia, juicio. Y equidad, y todo buen camino.
Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, y la ciencia fuere dulce a tu alma,
el consejo te guardará, te preservará la inteligencia."
AMOR (CARIDAD, PIEDAD):
Este don ayuda a nuestra Alma a ofrecerle a Dios todo lo que está a su alcance y más allá para que sea honrado y para que aumente su gloria. Sana nuestro corazón de todo tipo de dureza, extingue en el corazón los focos de tensión y de división como la amargura, la cólera, la impaciencia, y lo alimenta con sentimientos de comprensión, de tolerancia, de perdón.

Por ejemplo, Lucas relata que la Virgen María dijo: "Mi alma magnifica al Señor, y salta de júbilo mi espíritu en Dios mi salvador".

También, Isabel dijo: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre". Ambas llenas del Espíritu de Piedad.

Teniendo este Don, se podría decir que el Espíritu Santo nos "enamora" de Dios y de su hijo Jesucristo y es tanto este amor, que nos impulsa a unirnos a Jesús en todos los actos que aumenten la Gloria de Dios.
El amor, la piedad, transmuta, disuelve el error y libera de los lazos kármicos. Es el escudo mayor contra todo el mal que pudiera manifestar el mundo.
El calor en la fe y el cumplimiento del bien es el Don de la piedad que el Espíritu Santo derrama en las almas.
Relata Lucas que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón. Este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel, y el Espíritu Santo estaba sobre él. Y le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes que viera al Ungido del Señor. Movido por el Espíritu, vino al templo. Cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo para hacer por él conforme al rito de la Ley, él lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios, diciendo:
"Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra,
porque han visto mis ojos tu salvación,
la cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
luz para revelación a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel.
Lc. 2,25
DISCERNIMIENTO:
Es una Gracia del Espíritu Santo para comprender la Palabra de Dios y profundizar las verdades reveladas. Es la facultad de comprender lo que procede de Dios, comprendiendo al Espíritu. Es leer interiormente o penetrar en los misterios divinos desde adentro.

Estamos en lo más alto de la unión con Dios o mejor dicho de las tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Estamos en territorio Sagrado. Aquí abunda la Paz porque ya estamos dentro de.

Contando con el Don de Discernimiento no necesitamos explicaciones porque entendemos a Dios. Es el Don que ayuda al Alma a entender a Jesús en el pan y el vino. Ayuda al Alma a entender la Gloria de Resurrección.
La mente humana se abre y se expande por revelación en contacto con la Fuente.
CIENCIA:
Se lo conoce también como el Don de Conocimiento. Facilita la distinción entre lo verdadero y lo falso, entre la verdad y la mentira. Es el Don que hace ver el verdadero valor de las riquezas y de los honores, que terminan tan fácilmente.
En el mundo contemporáneo, el hombre está expuesto a la tentación de interpretar al mundo solo en relación a la riqueza de las cosas, de su complejidad, variedad y belleza, corriendo el riesgo de absolutizarlas y hasta de divinizarlas hasta hacer de ellas el fin supremo de su vida misma. Esto ocurre sobre todo cuando se trata de las riquezas, del placer, del poder, que justamente pueden derivar de lo material, convirtiéndolos en ídolos, ante los que el mundo se postra demasiado a menudo.
Este Don nos permite ver a través del velo de la ilusión y ver más allá de lo aparente, tras las máscaras que nos calzamos y descubrir detrás el Plan Divino.
El Don de Ciencia se parece a los cuentos de niños, cuando relatan que dejan piedritas en el camino para volver a su casa, solo que es este caso, nos ayudan a regresar a Dios.
SANTO TEMOR DE DIOS:
Este Don no es un temor equivalente a miedo, sino temor equivalente al gran Amor que causa en todo nuestro ser la grandeza del Padre, su belleza, su bondad, por lo cual, no deseamos ofender a Dios por ninguna causa.
Este Don hace que dejemos de lado cualquier oportunidad de ofender a Dios, buscando desprendernos de todo aquello que pueda separarnos de Él.
San Juan de la Cruz escribió:
"Para venir a gustarlo todo
no quieras tener gusto en nada.
Para venir a saberlo todo
no quieras saber algo de nada.
Para venir a poseerlo todo
no quieras poseer algo en nada.
Para venir a serlo todo
no quieras ser algo en nada."
Este desprendimiento y conocimiento es fruto del Temor de Dios.


sábado, 5 de enero de 2008

6 de Enero: La visita de los Magos y la Epifanía del Señor



Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén y preguntaron: "¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo".

Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado y con él toda Jerusalén.

Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías.

En Belén de Judea, le respondieron, porque así está escrito por el Profeta:
"Y tú, Belén, tierra de Judá,
ciertamente no eres la menor
entre las principales ciudades de Judá
porque de surgirá un jefe
que será el Pastor de mi pueblo, Israel"

Herodes mandó llamar secretamente a los magos y después de averiguar con precisión la fecha en que había aparecido la estrella los envió a Belén, diciéndoles: "Vayan e infórmense cuidadosamente acerca del niño y cuando lo hayan encontrado, avísenme para que yo también vaya a rendirle homenaje".

Después de oír al rey, ellos partieron. La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño. Cuando vieron la estrella, se llenaron de alegría. Y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje.
Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra.
Mateo 2, 1-11


Oro, incienso y mirra... Cada regalo que los Magos ofrecieron al Niño tiene un valor simbólico.
El valioso oro aclama a Jesús como Rey de Reyes, el aromático incienso aclama a Jesús como Dios, y la mirra (sustancia o perfume utilizado en el embalsamiento de cadáveres) reconoce a Jesús como hombre mortal. Dios, Rey y Hombre.
Los Magos de Oriente, mencionados en los Evangelios, gozaron siempre de la simpatía de los hombres, ya que fueron auténticos protectores de de Jesús, cuando Herodes pretendía acabar con su vida al nacer.

El Evangelio no dice cuántos eran pero el Papa San León dice que probablemente eran tres. Lo deduce por los tres regalos que le trajeron.

Encontraron a Jesús con su Madre María.
A Jesús lo encontramos con su Santísima Madre.
Por eso, para ir a Jesús, nosotros iremos hacia su Madre, María.
Por otra parte, es Dios quien, según los Evangelios, guía a los Magos hasta el portal de Belén, a través de la Estrella de Oriente.

Jesús, el Niño Dios, se da a conocer, se manifiesta ante los Magos.

Ese día es celebrado por los cristianos, como fiesta de la Epifanía.

Epifanía significa "manifestación o revelación de Dios.
Con los años, los cristianos conmemoran la generosidad que tuvieron los Magos con el Niño Jesús.

La Tradición dice que en occidente, en la madrugada de la Epifanía (6 de Enero) los Magos dejan regalos a los Niños. El calendario gregoriano, al día 6 de Enero fijó definitivamente la Epifanía, la fiesta de los Reyes Magos.

"Jesús, que a imitación de los Magos de Oriente vayamos también nosotros,frecuentemente a adorarte en tu Casa, que es tu Templo, nuestro Templo, y que jamás vayamos con las manos vacías.
Que te llevemos el oro de nuestras ofrendas, el incienso de nuestra fervorosa y la mirra de aquello que te ofrecemos y hacemos para permanecer siempre en ,
Y que te encontremos siempre junto a tu Madre Santísima María, a quien honramos y veneramos como Madre Tuya y Madre nuestra. Amén, Amén, Amén, Amén."
Aleyla

miércoles, 2 de enero de 2008

Bienvenido 2008, renovando la Esperanza!

Señor Dios, Amado Padre:
Aquí me encuentro, ante la ilusión del tiempo y un calendario por estrenar.
Terminado el año 2007, con profundo agradecimiento a , por todo lo que viví, aprendí, conocí, amé, dejé ir...

Gracias por la Luz de cada día, por el aire, por el sol, por las flores, por el amor, por la alegría, por cuanto fue posible. Gracias por la Vida!!!

Con profunda humildad ante , Señor, sintiendo Tu presencia Sagrada, de infinita paz, y sintiendo tu poderosa Luz que ha de iluminar mi sendero, y Tu Manto Sagrado que ha de envolver todo mi ser, mi mente, mi cuerpo, mi alma, te ruego, Señor: Ancla todo lo hermoso y lo bello que construirá nuestras vidas, por un año de renovación y renacimiento, colmado de alegría, esperanza, amor, comprensión, compasión, servicio, Fe, prosperidad, salud, armonía...

Derrama bendiciones entre nosotros, tus hijos, danos salud armoniosa, fuerza para vencer los obstáculos, prudencia para tomar decisiones, claridad en nuestros pensamientos, sabiduría en nuestro vivir, ante lo desconocido y lo invisible, compasión y comprensión en el día a día, unión y fraternidad entre todos los seres del mundo, que nos reconozcamos como hermanos unidos por el mismo latido de un gran corazón mundial y el mismo sentimiento hacia , recreando y cocreando una sagrada vibración plena de amor, unida a tu Gran Corazón.

Señor, que este año sea un caminar más Unidos hacia , renovados en la Fe y repartiendo más de tu Amor...

Así Sea.
Gracias.

Aleyla

Un bálsamo, te invito a leer: http://www.canalizandoluz.com/sendero.texto.php?id=407



martes, 25 de diciembre de 2007

Que la Fé sea el hilo conductor para el cambio

Un indio muy sabio se encontraba enseñando a su pequeño nieto una de las lecciones más importantes de la vida.

Le contó al pequeño la siguiente parábola:
"Existe una pelea dentro de cada uno de nosotros. Es una gran pelea entre dos lobos" le dijo.
"Un lobo es malo: es furia, rabia, envidia, remordimiento, avaricia, arrogancia, auto compasión, resentimiento, mentiras, falso orgullo, superioridad, ego.
El segundo lobo es bueno: es alegría, paz, esperanza, serenidad, humildad, bondad, empatía, verdad, compasión y Fe".

El nieto pensó sobre esto un momento.
Entonces le preguntó al abuelo, "qué lobo ganará esta pelea?"
El abuelo, simplemente respondió: "El que alimentes"

La vida se trata sólo de ser el creador de mi propia satisfacción al encontrar la Luz oculta.

Si empezamos con intenciones puras, trabajando sobre nosotros con Fe y responsabilidad, la Luz nos mostrará lo que es mejor para nosotros, para la otra persona y para toda la humanidad.
Lo importante es saber a dónde ir para poder llegar, lo importante es dar rienda suelta a la persona que tenemos dentro.

Si nos dejamos guiar, el Espíritu nos lleva a lugares insospechados de armonía y bienestar.
Es la caminata que comenzamos cuando dejamos de ver si caminamos poco o mucho, y empezamos a mirar la vida de otro modo.

Miramos lo que antes no miramos. La gracia del vuelo de un pájaro, la acogedora sombra de un árbol, nos integramos a la naturaleza, tomando contacto con el sol, con el viento, con las nubes, tomamos contacto con lo espiritual.
Practiquemos nuestros Dones a favor de la humanidad.

Hoy sé que se puede mirar la vida de otra manera, con la Esperanza puesta en ella, porque trabajo para hacer espacio al Cristo en mi vida.
Rescato una frase de San Benito: "Puedo trabajar y tener tiempo para Dios"
Porque trabajo para llevar mi aprendizaje espiritual a mi vida cotidiana, sembrando la intención de volver mi vida un arte. Ése es el objetivo.

La espiritualidad trasciende los templos. Cuando descubrimos nuestro interior, descubrimos que somos los creadores de nuestra propia realidad.
A medida que asumimos la responsabilidad de los obstáculos y retos con que nos enfrentamos para sanar, vamos tambien siendo responsables de los milagros y maravillas que creamos en nuestras vidas.

El cambio empieza sabiendo que esto empieza conmigo.
Mientras que la fuerza de la Luz del Creador es el origen de todas las bendiciones en mi vida, yo soy el catalizador, el canal, el conducto a través del cual estos milagros se realizan.
Miremos la vida con Fe, Esperanza y Optimismo.

Que nuestro plan de vida para el año próximo sea una vida más sencilla, basada en la Fé.

La Fé que transforma mi vida. La Fé que me conduce a la Fuente. La Fé que mueve montañas.

Aleyla

Visita:

http://www.canalizandoluz.com/sendero.texto.php?id=101
http://www.canalizandoluz.com/sendero.texto.php?id=567


Aprovechando las energías de estos últimos días del 2007


En estos últimos días que transitamos este año 2007, podemos aprovechar la energía para trabajar en nosotros, pidiendo al Dios Padre de todos los Cielos la LIBERACION MILAGROSA este 31 de Diciembre.
Cómo?
Pidiendo por FE ser Liberados.

Centrándonos en nuestro corazón, los invito a leer diariamente en la Biblia Hechos de los Apóstoles 12.

Este pasaje bíblico describe la liberación milagrosa de Pedro, próximo a ser ejecutado, por la intervención de un Ángel del Señor. Nosotros, tal como Pedro, también somos prisioneros de nuestras creencias, por lo que pedimos al Dios/Padre/Madre ser liberados.

Agreguemos a la lectura bíblica, este pedido:

"Señor Padre de todos los Cielos,
Sé mi Refugio, mi Señor, mi Roca,
protégeme y guíame en todos los tiempos
ayudándome a encontrar la paz y la armonía en medio de mis tempestades internas.
Te pido que me des en ellas,
claridad de pensamiento, visión amplia, voluntad de acción
y precisión en sincronía con el Cosmos
desde el momento previo en que la tormenta arrecie
hasta el momento final en que la tormenta amaine.

Señor, Mi Maestro, mi Amado Jesús, Amo de las tormentas,
ayúdame a acallar en mí, mis tormentas internas.
Siembra en el agua clara de mis emociones en armonía,
mi intención esperanzada de poder servirte de la forma que Tú elijas.
Navega conmigo en mi barca dispuesto a ordenar a la tempestad cesar si así fuera necesario...
sosteniéndome en Tu Amor para que en la prueba no sosobre,
el mismo Amor que de Ti irradia hacia todas las criaturas.
Amén, Amén, Amén, Amén."




Que nuestro punto de inicio SEA sembrando la ENERGIA DE LA ESPERANZA!!!




domingo, 2 de diciembre de 2007

Mi niña, nuestro reencuentro

Cuando comencé con Conexión con el Alma, tomé verdadera consciencia de los niños que hay en mí.
Mis niños internos.
En ese momento descubrí la imperiosa necesidad de reencontrarnos. Para eso tambien se hizo necesario sanarlos.

Conexión con el Alma me dio herramientas para ello. Umbrales de Gracia que me acercaron a mi niña, envueltas en la Gracia de la canalización.

En este espacio me gustaría compartir la sanación que yo misma cree para mi niña cuando entendí la magia que se creó entre nosotras:


Cierro mis ojos con la intención de encontrarme con mi niño, en el lugar donde mi Alma lo disponga. Me entrego a su voluntad, voluntad Divina del Padre.

Me veo caminando descalza a orillas de un lago, de aguas cristalinas. Mis pies sienten la textura de la arena y las pequeñas piedritas que hay en ella.
A lo lejos distingo una silueta chiquita, que viene caminando hacia mí, muy despacio, como con temor, sin dejarse ver totalmente, como ocultándose entre los altos árboles que rodean este lugar.

Mi Alma, que me acompaña, detecta su inseguridad, y con inconmensurable amor, ilumina el camino que me separa de ella, llenándolo de luz, para que se anime al encuentro.
Y así, rodeados de luz, camino hacia ella, y ella hacia mí, hasta que... un pasito más... y allí estamos, frente a frente.

Mi primer impulso fue un abrazo, abrazo a mi niña chiquita y temerosa, y lágrimas corren por nuestras mejillas. Lágrimas de emoción e infinito amor a ese ser que soy yo misma. Cuánto tiempo separadas!!!, Cuánto tiempo!!
Permito que mi mente se una a mi corazón, y permito la entrada del amor, dejando que esa energía amorosa limpie cualquier energía negativa que esté en el camino, dejando que el amor, la sabiduría y el poder fluyan a través de mi cuerpo.

El verdadero sentido del saber y la verdadera confianza en lo Divino, el verdadero sentido del Ser, en unidad con el Universo, es lo que siento que me invade; ya no me siento sola.
Y la abrazo, y la dejo que exprese todo su dolor y su enojo, la escucho como nunca antes lo había hecho, porque tampoco era consciente de su presencia en mí. Le pido perdón por no haberla tenido en cuenta.
Y en el abrazo, también le digo, que ya no volveremos a separarnos, que caminaremos juntas el tiempo que lo Superior en nosotras haya dispuesto.

Así, juntas y en unidad, fluimos en el Amor Divino que está dentro de nosotras. Nos permitimos conectarnos con el Amor Divino en nosotras, sintiendo y reconociendo ese sentimiento, permitiendo que el Amor llene nuestros corazones.

Le ofrezco a mi niña habitar en mi corazón. Le digo que en él, de ahora en más, estará segura y cuidada, porque ahora sé que ella habita en mí. Que aprenderemos juntas a entendernos y a amarnos, que haremos el camino juntas escuchándonos y respetándonos.
Y estamos de acuerdo, y nos abrazamos y bailamos de felicidad por el reencuentro. Y jugamos y danzamos en la alegría del agradecimiento al amor del Padre.

Llega el amor, la alegría y la libertad para nosotras mismas, y sabiendo que ahora podremos expandirlos porque están dentro nuestro.
Agradecemos que nuestras buenas energías se multipliquen y crezcan, sanándonos y conectando a mi niña con la Madre Tierra, expandiendo nuestros corazones al Amor verdadero.

Disfrutamos el encuentro y el sentimiento de sanarnos mutuamente hasta que mi niña aprenda a disfrutar el habitar en mi corazón, que le ofrezco como santuario, su santuario Divino, para que juntas ahora podamos cocrear verdaderamente con el Espíritu.

Acuno a mi niña en el Santuario sagrado de mi corazón, observando como su carita va recobrando sus expresiones de paz y de alegría, de niña, mientras mi Alma se llena de gozo.

Cuando vuelvo... cuando abro mis ojos... nada a mi alrededor es igual, la luz envuelve mi entorno y mi corazón se regocija en alegría y agradecimiento al Padre!!!


Aleyla


Discernimiento

Llamamos discernimiento a la facultad de distinguir entre lo real y lo ilusorio, y es lo que guía a los hombres para entrar en el Sendero. Pero también es mucho más que esto, y debe practicarse no-solo en el comienzo del Sendero, sino en cada una de sus etapas, diariamente, hasta el fin.

Cuando entramos en el Sendero, es porque aprendimos que tan solo en él pueden encontrarse cosas dignas de ser alcanzadas. Hay quienes trabajan para adquirir riqueza y poder, pero esto puede durar lo que dura una vida solamente, así que esto no es real. Hay otros bienes mayores, reales y perdurables, que cuando los hayamos alcanzado, ya no desearemos jamás los otros.

La religión que un hombre profese, su raza, poco importan. Lo realmente importante es que los hombres conozcan el Plan Divino. El Plan de Dios es la evolución. Cuando comenzamos a conocerlo y reconocerlo, nos identificamos con sus designios y comenzamos a trabajar de acuerdo con él, porque es tan glorioso como bello.
Estando al lado de Dios, estamos unidos, y no importa en lo mas mínimo si nos llaman hindú, cristano o mahometano, ni que idioma se hable. Quienes estamos al lado de Dios, vamos entendiendo por qué estamos aquí, y cual es nuestra misión y comenzamos a querer cumplirla. Quienes aun no han comenzado su búsqueda, intentan trazarse vías que imaginan placenteras sin comprender que todos somos Uno, y que, por lo tanto lo que el Uno quiere puede ser verdaderamente agradable para todos. Hasta que aprendemos a distinguir entre lo real y lo irreal, para empezar a caminar por el Sendero hacia Dios, discernimiento es el primer paso.

Luego, cuando hayamos hecho la primera elección, nos iremos dando cuenta que hay muchas variedades de lo real y lo irreal, y que entonces debemos discernir también entre lo justo e injusto, lo esencial y lo accesorio, lo útil y lo inútil, lo verdadero y lo falso, lo egoísta y lo altruista.

El cuerpo es distinto del hombre, y la voluntad del hombre no siempre coincide con el deseo del cuerpo. Cuando nuestro cuerpo quiere algo, deberíamos a detenernos a pensar si nosotros realmente lo deseamos. ¿Por qué? Porque nosotros somos Dios, y queremos lo que Dios quiere. Entonces deberemos bucear profundamente en nosotros mismos para hallar nuestro Dios interno y escuchar Su voz que es Nuestra voz. No tendríamos que confundirnos con nosotros mismos ni con
nuestro físico, ni con nuestro cuerpo emocional, ni con el mental, porque cada uno de ellos pretenderá ser él YO con el fin de obtener lo que Desea. Deberemos conocerlos a todos y reconocernos su dueño.

Hay mucho por aprender en el Sendero, y por muy sabios que creamos ser, también es preciso el Discernimiento.
Dios es tanto Sabiduría como Amor, y cuanta más sabiduría alcancemos, mejor podremos manifestar a Dios. Fé y Conocimiento es lo que nos dará Discernimiento. Exploremos el mundo del conocimiento, no para que nos llamen sabios, ni aún teniendo la dicha de serlo, sino porque tan solo con conocimiento, de la mano de la Fé, se puede ayudar sabiamente.
Deberemos aprender a distinguir lo falso de lo verdadero, aprendiendo a ser verídicos en todas las circunstancias, en pensamiento, en palabra y en obra.
Aprender a reconocer a Dios en todos los seres y en todas las cosas, ayudándonos por medio de lo que tenemos en común con todos los seres, que es la Vida Divina.
Aprendamos a despertarla y a vivificarla en nosotros y en cada uno.



Fuente: A los Pies del Maestro – J. Krishnamurti